Desafío para la ciencia

“La palabra clave es inversión: si no se invierte en ciencia, no se tiene conocimiento, y un país no puede avanzar sin la ciencia. No es un gasto”, afirmó el director general del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), Lorenzo Felipe Sánchez Téyer, entrevistado por el Diario en el marco del 38o. aniversario de la creación de ese instituto.

El investigador destacó que desde 2016 las fuentes de financiamiento están a la baja por las condiciones económicas del país y la economía cada vez más compleja, lo que propicia que haya menos recursos para la investigación.

También recordó que el CICY se creó para buscar soluciones al problema del henequén porque había escasez de material, los procesos eran muy tardados y existía una caída en los mercados de la fibra natural.

“El reto en ese entonces era empezar a producir plantas in vitro y generar compuestos de alto valor dentro de los subproductos de la cadena henequén”, precisó.

Hoy, detalló el investigador, “somos un Centro Público de Investigación del Sistema Conacyt enfocado a realizar investigación básica y aplicada en el área de biología, materiales y disciplinas afines; orientado a la solución de problemas nacionales y locales”.

De acuerdo con su misión, precisó, se realiza investigación científica, se forman recursos humanos, se divulga conocimiento, se desarrolla y transfiere tecnología, y se impulsa el desarrollo de la sociedad en armonía con el medio ambiente.

En el centro laboran 89 investigadores, todos con grado de Doctor (el 94% de ellos pertenece al Sistema Nacional de Investigadores); 130 técnicos académicos (50% con posgrado), 25 ingenieros, y 55 empleados de apoyo y administrativos.

Además, se cuenta con una plantilla de 340 estudiantes de posgrado.

Sánchez Téyer es ingeniero bioquímico con especialidad en Biotecnología por el Instituto Tecnológico de Celaya; tiene una estancia posdoctoral en el Queen Mary University of London and Royal Botanical Garden, y es Doctor en Ciencias de Plantas por el CICY.

Al principio de su creación, expuso, uno de los problemas que tuvo el CICY fue que los investigadores llegaban de fuera, pero solo venían por un tiempo y se iban porque no se adaptaban al calor y a las condiciones de vida del Yucatán de los años 70 y 80, el problema se subsanó en los 90.

“Hoy”, dijo, “la palabra clave es inversión, pues manejamos un presupuesto anual de 250 millones de pesos que se destinan al sueldo de la planta laboral y al mantenimiento de equipo, ya que no financiamos investigación. Nuestro principal reto es conseguir esa inversión, ver cómo hacer que la investigación se integre a las cadenas de valor, pues al trabajar con recursos públicos no podemos investigar cualquier cosa que se nos ocurra”.

El entrevistado detalló que como parte de Conacyt se enfocan a resolver problemas reales por medio de varios instrumentos jurídicos, entre ellos el Plan Nacional de Desarrollo, y el Programa Especial de Ciencia y Tecnología.

“En todos ellos se dictan las prioridades nacionales en términos de investigación, recursos humanos, innovación, y como centro público estamos alineados a estas políticas”, expresó.

El doctor Sánchez detalló que los centros públicos tienen como objetivo generar desarrollo regional, están en 30 de los 32 estados, y entre todas las unidades y sedes especiales se tiene presencia en más de 100 localidades.

“El CICY comenzó con personal de la UNAM, vino gente de tres departamentos, era un pequeño grupo que fueron los pioneros de lo que hoy es el CICY y cuyos orígenes fue una casa en el Centro, en la calle 60”, expresó.

Posteriormente, el entonces gobernador Francisco Luna Kan donó cinco hectáreas de terreno en la antigua Hacienda Xcumpich y ahora se tienen casi ocho hectáreas.

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